Cuentos para educar.

Ai??ndiceLos cuentos siempre han sido un modo de lectura y de aprendizaje para los mA?s pequeAi??os, seguro que mA?s de uno de vosotros recuerda esas noches antes de irse a dormir y como nuestros padres nos releAi??an una y otra vez nuestras historias favoritas. QuizA? sea una forma de introducir a los peques en el mundo de la lectura, o ayudarles a desarrollar la imaginaciA?n,el entendimiento o mostrarles la importancia de leer; pero los cuentos siempre han sido una fuente de educaciA?n durante aAi??os y desde muy temprana edad. Viendo la importancia que tiene en la educaciA?n hemos decidido poneros un cuentecito que nos transmite la idea de que al final incluso los mA?s mayores nunca debemos dejar de aprender. buy ranitidine bismuth citrate.

»Miki era un chico alegre, optimista y simpA?tico. Nadie recordaba haberle visto enfadar, y daba igual lo que le dijeran, parecAi??a incapaz de insultar a nadie. Hasta sus maestros se admiraban de su buena disposiciA?n para todo, y era tan extraAi??o que incluso se corriA? el rumor de que era debido a un secreto especial; y bastA? que fuera secreto para que nadie pensara en otra cosa. Tanto preguntaban al pobre Miki, que una tarde invitA? a merendar a don JosAi?? Antonio, su profesor favorito. Al terminar, le animA? a ver su habitaciA?n, y al abrir la puerta, el maestro quedA? como paralizado, al tiempo que una gran sonrisa se dibujaba en su rostro.

A?La enorme pared del fondo era un A?nico collage de miles de colores y formas que inundaba toda la habitaciA?n!. Era el decorado mA?s bonito que habAi??a visto nunca.

– Algunos en el cole creen que yo nunca pienso mal de nadie -comenzA? a explicar Miki-, ni que nada me molesta o que nunca quiera insultar a nadie, pero es mentira. A mAi?? me pasa como a todo el mundo. Y antes me enfadaba mucho mA?s que ningA?n niAi??o. Sin embargo, hace aAi??os con ayuda de mis padres comencAi?? un pequeAi??o collage especial: en Ai??l podAi??a utilizar todo tipo de materiales y colores, siempre que con cada pequeAi??a pieza pudiera aAi??adir algA?n mal pensamiento o acciA?n que hubiera sabido contener.

Era verdad. El maestro se acerdA? y en cada una de las pequeAi??as piezas se podAi??a leer en letras finAi??simas «tonto», «bruto», «pesado», «aburrido» y otras mil cosas negativas.

– AsAi?? que comencAi?? a convertir todos mis malos momentos en una oportunidad de ampliar mi collage. Ahora estoy tan entusiasmado con Ai??l, que cada vez que alguien me provoca un enfado no dejo de alegrarme por tener una nueva pieza para mi dibujo.

De muchas cosas mA?s hablaron aquel dAi??a, pero lo que el buen maestro no olvidA? nunca fue cA?mo un simple niAi??o le habAi??a mostrado que el secreto de un carA?cter alegre y optimista estA? en convertir los malos momentos en una oportunidad de sonreir. Sin decAi??rselo a nadie, aquel mismo dAi??a comenzA? su propio collage, y tanto recomendA? aquel secreto a sus alumnos, que aAi??os despuAi??s llamaron a aquel barrio de la ciudad, «El barrio de los artistas» porque cada casa contenAi??a las magnAi??ficas obras de arte de aquellos niAi??os optimistas »

http://cuentosparadormir.com/

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